La columna semanal de El Pesao
Tie cojones que teniendo tres carriles tengamos que seguir soportando atascos. Y es que si lo pensamos fríamente no era normal que pasando como pasábamos antes de dos carriles a tres carriles en dirección a Madrid nos tuviéramos que tragar lo que nos tragábamos todas las mañanas. Por lo tanto ahora tampoco veremos ninguna mejoría. Al menos la mayoría de habitantes de Alcalá. Lo único que cambia es que antes el atasco comenzada –más o menos por lo que he visto alguna vez que he ido en dirección contraria- a la altura de la salida de Meco y ahora empezará a la altura de ¿la carretera de Daganzo?¿La salida de La Garena? No se exactamente dónde empezará pero está claro que lo único que se consigue con la ampliación es que los coches se recoloquen en el tercer carril y adelanten la retención. Vamos que los que salgan de Alcalá por la carretera de Meco o el Hospital tardarán un par de minutos más en encontrarse parados, pero simplemente eso.
Por otra parte el obligarnos a prácticamente todos los vecinos de Alcalá a incorporarnos a una vía de servicio antes de entrar en la A-2, vía de servicio de dos carriles, que a partir de la carretera de Ajalvir, M-134 o, para los viejos del lugar, la carretera de Cointra, nos ilusiona al convertirse en tres y que al llegar a la salida que nos lleva a Hipercor de pronto nos explota la ilusión en toda la cara al quedarse en un solo carril. Esto provoca que esta semana pasada, todavía mes de agosto, cuando aún el grueso de la gente no ha vuelto de las vacaciones, se produzcan unos atascos por las mañanas que nos hacen pensar en que a partir de esta primera semana en que empieza el mes de septiembre o en cuanto empiecen los colegios nos vamos a ir de vareta, porque veremos lo poco que nos resuelven los tres carriles a los vecinos de Alcalá y más concretamente a los de La Garena. Vamos, que el ministerio se ha lucido por este lado. Aunque tiene pinta por lo que vemos de una ampliación de la vía de servicio, esto nos llegará dentro de mucho más tiempo, por lo que para mi gusto –y para gustos los colores- lo han planificado mal.
Eso sí, la vuelta es otra cosa muy distinta. Con los tres carriles hasta casi la carretera de Meco –concretamente hasta el puente que une el Ensanche con Espartales- y a esto le añadimos la vía de servicio, nos encontramos con que el atasco que antes nos retenía desde Torrejón a la altura del desvío hacia el Parque Corredor, ahora al menos para los vecinos de La Garena, lo más probable es que no los catemos. Algo es algo.
El Pesao.